Desorden Invisible, Salud Tangible: Las Lecciones de Mariano Bueno para una Casa Consciente

En nuestro enfoque de arquitectura consciente y minimalista, no solo nos preocupamos por lo que se ve, sino también por aquello que nos afecta en silencio. Si bien el minimalismo despoja el espacio de lo innecesario, la arquitectura consciente, basándose en principios como los del experto en Geobiología Mariano Bueno, se ocupa de limpiar el entorno de lo que puede enfermarnos.

Mariano Bueno, uno de los pioneros de la Bioconstrucción y la Geobiología en España, nos enseña en obras como El gran libro de la casa sana que la salud de nuestro hogar depende tanto de lo que introducimos (muebles, químicos) como de las energías invisibles que nos rodean (radiaciones).

A continuación, exploramos los puntos clave de su filosofía que convergen con nuestro diseño para crear casas que son verdaderos santuarios de bienestar.


1. Geobiología: La Elección Consciente del “Buen Sitio”

El principio fundamental que defiende Mariano Bueno es la Geobiología, la ciencia que estudia cómo las radiaciones terrestres influyen en la vida. Antes de colocar el primer ladrillo, o incluso de comprar una vivienda, es crucial evaluar el “buen sitio”.

Esto implica analizar la presencia de:

  • Radiaciones Telúricas: Aquellas emanadas por la propia Tierra, como las redes Hartmann y Curry, fallas geológicas o corrientes de agua subterráneas. Cuando estas alteraciones energéticas se cruzan o se sitúan bajo una zona de descanso (especialmente el dormitorio), pueden generar lo que se conoce como estrés geopático, afectando el sistema inmunológico y el descanso a largo plazo.
  • Orientación para el Descanso: El punto donde la Geobiología se vuelve más práctica es en el dormitorio. Bueno subraya que la cama debe estar colocada de forma que nuestra cabeza se alinee con el campo magnético terrestre (idealmente cabeza hacia el Norte o el Este), facilitando los procesos de reparación celular durante el sueño.

Nuestra Aplicación Minimalista: La Geobiología nos proporciona el mapa para el diseño. Un proyecto verdaderamente minimalista elimina el riesgo desde la raíz, ubicando el dormitorio en la zona más neutra y armónica del terreno, evitando soluciones complejas de apantallamiento o corrección.


2. La Contaminación Electromagnética Silenciosa

En la era digital, vivimos sumergidos en un “mar de radiaciones” artificiales que Mariano Bueno identifica como un factor de riesgo para la salud: la Contaminación Electromagnética (electrosmog).

Los aparatos cotidianos (Wi-Fi, teléfonos móviles, electrodomésticos, y la propia instalación eléctrica) generan campos que pueden interferir con el bioelectromagnetismo de nuestras células.

Para mitigar este riesgo, los principios de la casa sana aconsejan:

  • Instalaciones Eléctricas Saludables: Utilizar cables blindados, instalar desconectores de red para eliminar la electricidad en los dormitorios durante la noche, y alejar enchufes y aparatos de la cabecera de la cama.
  • Gestión de la Tecnología: Reducir el uso de Wi-Fi, especialmente por la noche, y limitar el número de aparatos electrónicos en los espacios de descanso y relajación.

Nuestra Aplicación Consciente: Un diseño minimalista y consciente integra sistemas de cableado estructurado en lugar de depender únicamente del Wi-Fi, y planifica “zonas de desintoxicación tecnológica” para fomentar la tranquilidad y la conexión humana.


3. Bioconstrucción: La Salud en los Materiales

El tercer gran pilar es la Bioconstrucción, que se centra en la elección de materiales. Bueno y otros expertos señalan que la exposición a sustancias químicas tóxicas dentro del hogar (pinturas, barnices, adhesivos, espumas aislantes) contribuye al Síndrome del Edificio Enfermo.

Una casa sana exige:

  • Materiales Naturales y Transpirables: Priorizar la tierra, la cal, la madera sin tratar o con tratamientos ecológicos, y el aislamiento natural (corcho, cáñamo).
  • Hogar Sin Química: Extender la conciencia de los materiales a los productos de limpieza y al mobiliario, que deben ser de origen natural para evitar la emisión constante de Compuestos Orgánicos Volátiles (COV) en el aire que respiramos.

La Convergencia Final

El trabajo de Mariano Bueno nos recuerda que la salud de nuestra casa es la extensión de nuestra propia salud. La arquitectura consciente toma la Geobiología como punto de partida y la filosofía minimalista como método.

Al eliminar el exceso (objetos, químicos y radiaciones), creamos un diseño que no solo es estéticamente puro, sino profundamente saludable. Una casa sana es, en esencia, una casa donde la energía fluye, los materiales nutren y el silencio permite el verdadero descanso y la regeneración.